La alimentación. Sé tanto de comida y a la vez tan poco...
Lo difícil que es comprar para uno... todo es más barato cuando es maxi, las ofertas son para que te lleves 3 al precio de 2, descuentos en el 2º producto, anuncian lo familiar como si fuera la única opción... y que pasa con los que no podemos adaptarnos a todo aquello? todo sale más caro porque las raciones individuales son el triple de costosas que el resto. Así que o me paso la semana entera repitiendo el mismo plato hasta consumir la ración familiar o me compro un congelador gigante para poder variar de comida... y eso contando con los alimentos que se pueden congelar... porque me he vuelto la reina de los precocinados. Lo de comprar alimentos frescos se ha convertido en una auténtica odisea.... fruta, ensaladas, yogures... todo acaba adquiriendo un peculiar tono verdoso con pelitos nada apetecibles. Así que vuelvo a tener que elegir entre la comida sana caduca o la comida menos sana perenne.
Así que la aventura en el supermercado se alarga en tiempo una eternidad. Menos mal que me gusta hacer la compra!! ahora ya no sólo me entretengo mirando la cantidad de calorías de cada cosa que compro (es inevitable), ahora también tengo que estar atenta a la fecha de caducidad. Y alli me ves... buceando entre el lote del producto en cuestión para coger el de abajo la última fila porque fijo que es el que caduca un par de días más tarde. El margen es corto, pero gano horas.
Así que tras mirar fechas de caducidad de alimentos frescos, proveerme de una buena cantidad de comidas precocinadas lo menos insanas posible y de saturar mi congelador de todo lo que puedo (ilusa de mí, que pensaba que lo usaría para hielos y helados)... me paso los días comiendo fuera, gastando el triple de dinero y tirando mi planificación, mis kilos y la comida. En fin...
20 de agosto de 2009
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